Inteligencia emocional vs. Expectativas

A veces creo que tendríamos que tener como costumbre dedicar un momento de todos nuestros días para conectarnos con nuestras emociones y con las ajenas. Vos lo hacés? Si estás angustiado o si estás feliz, qué tanto te conectás con eso que te pasa?

Creo que hacerlo nos expone y nos deja en un lugar de aparente vulnerabilidad. Resulta más fácil simplemente obviarlas o mucho peor, pensar que existen socialmente emociones malas o buenas.

Inteligencia emocional

Por este motivo es que me gustaría compartir con ustedes cómo veo en los demás y en mi que influyen las emociones en nuestro día a día y como creo que se pueden utilizar esas emociones, sin anularlas, en pos de un objetivo. [..]

[..] Por ejemplo, si venís en tu auto y la luz que indica “combustible bajo” se prende, qué hacés?

1) Pensás, “qué luz mala!” y acto seguido tapás la luz del tablero para no verla.

2) Pensás, “me estoy quedando sin nafta!” y acto seguido vas a una estación de servicio para volver a cargar combustible.

En este ejemplo encuentro una analogía con las emociones. Pensar que una emoción es “mala” creo es tan desacertado como pensar que una luz prendida en el tablero de tu auto lo es. Las emociones nos tienen que servir como motor o alerta que hay algo que debemos detenernos a ver y analizar para poder tomar acción y revertirlo en caso que sea necesario.

Si nos encontramos con un sentimiento de felicidad o angustia, o incluso de  envidia (tan mal vista socialmente), tenemos que ser conscientes que algo nos están marcando y que depende sólo de nosotros la acción a tomar sobre ello. Creo también que no tomar acción es una acción, pero si no somos conscientes que estamos decidiendo no tomar acción, no tendremos a quien culpar cuando nuestro auto se detenga por falta de combustible. Qué hiciste realmente para que no suceda?

Ahora bien, ya sabemos que las emociones nos pueden servir como indicadores. Pero qué tanto influyen las expectativas personales y grupales sobre ellas? Qué tanto nos ayudan las emociones a ser críticos sobre nuestras expectativas y qué tanto nos afecta (para bien o mal) que una expectativa se cumpla o no se cumpla?

Encuentro una relación directa entre las emociones de las personas con sus expectativas, siendo este proceso consciente o inconsciente. Si yo quiero ser presidente de un país la semana que viene y todas mis expectativas están puestas en ello, lo más probable es que la próxima semana me encuentre con un sentimiento de frustración por no haber podido cumplirla, pero… qué sería bueno para mi en ese momento? Pensar “qué sentimiento malo!” y meterme adentro de la cama y no salir más, o utilizar ese sentimiento para ser crítico sobre mi expectativa y accionar en consecuencia en pos de mi objetivo?

En estas cuestiones siempre entra el lugar de confort en el que se encuentra la persona y soy de creer en la funcionalidad de las cosas. Si para una persona le es funcional quedarse dentro de su cama y no salir a buscar su felicidad, difícilmente comparta alguna de las ideas que expongo aquí. Lo interesante creo es VER qué hacemos con lo que sentimos y por sobre todo, ser uno mismo el protagonista del cambio que realmente desea.

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