El mal que nos alimenta

Será un fenómeno social que se fue gestando a lo largo de la historia o la naturaleza misma es la que empuja a las personas a hablar de otras personas, ya sea de sus defectos o virtudes, haciendo de esto una forma de vivir…

“No digas nada, pero te enteraste lo que pasó ayer?”, “Es increíble como alguien se puede vestir así”, “se peleó porque parece que se enganchó con otro…”, “Sin maldad, pero me parece se olvidó mirarse al espejo antes de salir”…

Chismes

Esto lo relaciono directamente con la realidad televisiva que está viviendo hoy la Argentina. Los programas de chimentos, los programas que se encargan de destacar las bajezas humanas o el egoísmo en su máximo exponente, son los que están en boga de la sociedad al momento de entablar una charla de café, un almuerzo laboral o en los lugares más insólitos que se puedan imaginar…

La privacidad pareciera de alguna manera ser una barrera que todos quieren traspasar, siempre y cuando no seamos nosotros los invadidos.

El conflicto puede aparecer cuando sentimos la necesidad intangible de saciar esa necesidad y si no lo hacemos, no nos sentimos bien con nosotros mismos, transformando esto en un estilo de vida…

Lo interesante es que no hay diferencias geográficas que limiten este dilema. Como diría la abuela, “pueblo chico, infierno grande…” y en las ciudades? Ni te cuento…

Sé que si estas leyendo esto podrás recordar algún comentario que hiciste alguna ves sobre otra persona y acto siguiente me podrás decir “todos hacemos comentarios y criticas, pero son sin maldad”.

La crítica constructiva es la base fundamental del crecimiento. Pero apelo a tu conciencia y espero que te cuestiones que tan bien te hace sentir hacer criticas sin fines constructivos y que tan dependiente de ello sos.

En lo personal, creo que no está bueno vivir mirando hacia un costado solo para sentirse bien con uno mismo, siendo o no cociente de ello.

El mal que nos alimenta a diario hace que perdamos de vista que nuestro bienestar depende de nosotros y no de que tan bien o mal le vaya a otro.

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