No soy yo, son todos…

Escuchando los medios de comunicación, e incluso el discurso que un par de personas pueden llegar tener en el trabajo o en un café, se me hace muy común notar frases como “algo que nos preocupa a todos…”, “todo el mundo dice…”, “todos piensan que…”, “yo y todo el resto creemos que…”, entre otras tantas que de alguna manera misteriosa parecieran otorgarnos la autoridad divina y absoluta de hablar y tener voz y voto por el mismísimo mundo, obteniendo así una representatividad casi de 1 a 6.706.993.152 de habitantes.

Sos vos

¡Eso si que es representatividad carajo!

Partiendo de esa premisa,

¿Es una cuestión de miedo el hecho que ocultemos nuestros pensamientos bajo el imaginario colectivo?

¿Temor al juicio de valores o a nuestras estructuras internas tal vez?

O es un simple estado mental donde nos sentamos para afirmar nuestros pensamientos y así intentar darle la veracidad que posiblemente creamos no tener?

Inseguridad, y no la que escuchamos a diario en los noticieros, sino la inseguridad sobre nosotros mismos es la que creo que entra a jugar cuando tomamos ese papel.

Una persona que conozco, frente a estas situaciones diría…”eso habla mas de vos que del resto…”

Es mi deseo, que cuando escuches o te escuches hacer una afirmación de tal magnitud, te detengas para sacar tus propias conclusiones. Están/as hablando en nombre de “todos”, o es solo un comentario que está directamente relacionado a un sentimiento o pensamiento propio?

Respetemos la idea de que cada persona puede diferir con nuestra forma de ver las cosas y empecemos a firmar con nombre y apellido todos nuestros comentarios!

Todo el mundo lo hace, o no? Ja!

2 pensamientos en “No soy yo, son todos…”

  1. Me tomo 5 minutos para filosofar (con perdón de los filósofos)… Por qué afirmamos lo que creemos y -encima- nos hacemos cargo de que todos ven, sienten y creen lo mismo? Menuda responsabilidad la que yo mismo agarro, no?

    Quizás por temor, o falta de compromiso (quizás confianza en uno mismo, enrealidad) que es más fácil enmascarar las frases que se articulan sin nombre propio y haciendo a la humanidad principal tenedor. O en otras palabras, haciendo cargo a nadie de lo que decimos, pero por lo menos diciendo lo que pienso.

    Empiezo por mi, intentando ser más conciente, responsable y consecuente.

    Abrazo, y muy interesante artículo.

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